Científicos estudian el efecto de la música en el cerebro

fireworks

En las últimas décadas los neurocientíficos han dado pasos enormes en la comprensión del funcionamiento del cerebro, gracias al estudio en tiempo real con aparatos de resonancia magnética y de tomografía computarizada. Es así que han desarrollado diferentes estudios, analizando la actividad cerebral que ocurre durante la práctica de diversas actividades. Es así que mientras se realizan cálculos de tipo lógico, se activan las correspondientes partes del cerebro que ejecutan este tipo de comandos; lo curioso es que cuando los investigadores pusieron a los pacientes a escuchar música observaron una actividad cerebral tan grande y diversificada que solo la han podido describir como “fuegos artificiales” ocurriendo en el cerebro. Múltiples partes del cerebro a la vez se iluminaron durante el momento de procesar el sonido, actuando al mismo tiempo distintas partes del entendimiento para distinguir el ritmo y la melodía

Cuando los científicos pasaron a estudiar los cerebros de los músicos que tocan y componen la música, esos “fuegos artificiales” se transformaron en una gigante explosión, lo que dio lugar a nuevas investigaciones y nuevas conclusiones. La zona de influencia de la música en nuestro cerebro sienta las bases que nos permiten entender por qué la música es un elemento tan importante en nuestra sociedad actual, y por qué se ha transformado en un negocio tan grande, que mueve miles de millones de dólares por año. La música ha sabido ser un espacio de comunión para que las personas puedan compartir su cultura, su idioma, sus alegrías y penas. También ha sido objeto de enseñanza y estudio en grandes academias de todo el mundo, especialmente a partir de la Edad Media.

Sabiendo que hacer música implica también elaborar y comprender su contenido y su mensaje emocional, los músicos a menudo tienen niveles más altos de funciones ejecutivas.

Es por eso que múltiples instituciones y organismos estatales promueven la enseñanza musical a través de cursos abiertos y gratuitos para todos los integrantes de la comunidad, sin restricciones de edad.